jueves, 24 de diciembre de 2009
Digamos que esto es una apología de las plantas.
Son lo último en lo que pensamos. Vamos a talar bosques y bosques... Total, son árboles y no sienten. Se me ha muerto el geranio... Bueno, total, era una planta, ya plantaré otra.
Oye, son seres vivos.
Eso como los vegetarianos (siendo respetuosa en todo momento). "Yo no como animales porque me da penita que los maten, solamente como vegetales". ¡Tú! Porque las plantas no tengan aspecto de ser vivo, no quiere decir que no lo sean. Y no estoy diciendo que no se coma, o que solamente se coman productos que se extraen sin hacer daño a ninguna especie, sino que por la misma y estúpida regla de tres, no podríamos comer nada. Los humanos somos omnívoros, le pese a quien le pese, y es ley de vida que tengamos que comer. Una cosa es abusar con la caza o la pesca, y otra comer lo justo y necesario. No juntemos churras con merinas.
Las plantas están ahí cuando las necesitamos. ¿Qué evita la desertización acelerada? ¿Qué crea oxígeno? ¿Qué da sombra y cobijo?
Los árboles frenan con sus raíces la erosión del suelo. Las plantas producen durante el día oxígeno, siendo las grandes selvas los pulmones del planeta. Los árboles nos dan respiros y cobijan cientos de especies animales.
Pero es que claro, solamente son plantas.